¿Para qué sirve el tamoxifeno en el culturismo?

Si has oído hablar del tamoxifeno en el gimnasio, probablemente lo asocies con evitar la ginecomastia o con el famoso "post ciclo".

Pero, ¿sabes realmente cómo actúa en el cuerpo y por qué no es un inhibidor de estrógeno?

A diferencia de fármacos como el anastrozol, el tamoxifeno no reduce la cantidad de estrógenos. Pertenece a la familia de los SERMs: moduladores selectivos de los receptores de estrógeno.



Su función principal es unirse a los receptores del tejido mamario y bloquearlos. Es decir: el estrógeno sigue en tu sangre, pero no puede encajar en el pecho para detonar el crecimiento de la glándula.

Su segundo uso más conocido es la terapia post ciclo, o PCT.

Al finalizar el uso de esteroides exógenos, el eje hormonal queda apagado. En el cerebro, a nivel del hipotálamo y la hipófisis, el tamoxifeno bloquea la señal del estrógeno. La hipófisis reacciona liberando hormona luteinizante (LH) y foliculoestimulante (FSH), las señales clave para que los testículos comiencen a reactivar la producción propia de testosterona.

A pesar de su uso extenso en culturismo y protocolos de recuperación hormonal, produce efectos colaterales específicos:

Suprime de forma notable la liberación de factor de crecimiento insulínico tipo 1, lo que puede afectar la retención de masa muscular.

Al bloquear receptores estrogénicos en el cerebro puede provocar temporalmente una pérdida de apetito sexual.

 

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